Hay una ley en la física que dice algo incómodo: todo, absolutamente todo, tiende al desorden.

No importa cuánto construyas, cuánto organices, cuánto planifiques… si no inviertes energía constantemente, las cosas se caen a pedazos. Es una ley. No una opinión. No un pesimismo. Una ley.

Se llama entropía. Y no solo aplica a moléculas y motores. Aplica a tus relaciones. A tu salud mental. A las comunidades en las que participas. A todo lo que alguna vez llamaste estable.

Hoy en Pensando en Voz Alta vamos a hablar de esa fuerza silenciosa que empuja todo hacia el caos. Pero también vamos a preguntarnos algo que la ciencia no puede responder: ¿hay algo — o alguien — capaz de revertirlo?